Las empresas logran hacer crecer la oferta turística provincial

Un balance que sería de estancamiento en un momento de bonanza económica es hoy “muy positivo”. El esfuerzo inversor de las empresas turísticas castellonenses ha logrado incrementar de forma moderada, aunque menos que otras zonas del litoral mediterráneo, la oferta de alojamiento provincial en el 2011, el peor año de la crisis.

Ya en Semana Santa, uno de los momento álgidos para la actividad, los números del anuario que acaba de hacer públicos la Conselleria revelan que la provincia incorporó en el último año nueve hoteles y hostales, cuatro casas rurales, un cámping y 118 apartamentos, con descensos solo en el apartado de los restaurantes.

Desde la iniciativa privada, que ha hecho posibles estos avances y tiene claro desde hace años que el potencial de crecimiento es elevado, muy lejos aún de su techo en Castellón, aseguran también que en el momento en el que el aeropuerto funcione, las grandes cadenas hoteleras también apostarán por este territorio.

En este compás de espera hasta que la estratégica infraestructura funcione y sea operativa, el presidente de la Asociación de Empresas de Hospedaje, integrada en Ashotur, Valentín Collado, valora los datos del 2011 como “una buena noticia”, porque “nos mantenemos, e incluso crecemos”.

las claves // No obstante, apunta como principales motivos para ello el “brutal esfuerzo” de los empresarios, en su mayoría pymes familiares que “trabajan el doble, recortan los márgenes y, a menudo comprometen su patrimonio personal para mantener en marcha los negocios”.

Por parte, el gerente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), Carlos Gomis, destaca no solo el alza del número de hoteles durante el año pasado, sino que “desde 1990 han aumentado a un ritmo de cinco al año, un buen porcentaje, teniendo en cuenta que Castellón tiene un turismo que es, sobre todo, nacional, y no tenemos grandes cadenas, que se interesarán por invertir aquí cuando el aeropuerto esté por fin operativo”.

Ese alza de hoteles se ha producido sobre todo con establecimientos de pequeño tamaño, algunos nuevos y también reaperturas, en un proceso que sigue este año. Gomis cita l’Orangerie (Càlig), Martín el Humano (Segorbe); El Salto de la Novia (Navajas), Cardenal Ram (Morella), La Castellana (Benassal) o dos hoteles más en Castellfort y la Todolella que acaban de abrir o se pondrán pronto en marcha.

Otro aspecto que resalta el gerente de Ashotur es el trasvase de establecimientos hacia categorías superiores, lo que implica un “aumento de la calidad”. Esta evolución, presente en hoteles y hostales, se repite en las casas rurales, importantes para las rentas del interior, aunque no como actividad principal de la mayor parte de los propietarios.

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