Empresarios turísticos de Castellón avalan controlar el ruido en terrazas

Las cartas están echadas y el Ayuntamiento de Castellón tiene que ejecutar varias medidas de control acústico en la ciudad antes de que concluya este mandato como es la medición del ruido que emana de las terrazas de bares y cafeterías, tal y como anunció este rotativo días atrás. Así lo estipula el Plan de Acción contra el Ruido que en unos días dejará de estar expuesto al público y se procederá a su aprobación para su aplicación.

La noticia ha sorprendido a la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo, Ashotur, pero ha sido «bien aceptada», siempre y cuando no vaya acompañada de sanciones al millar de terrazas que recorren la capital de la Plana. Ni tampoco suponga la reducción de los horarios de apertura ahora vigentes.

«Esperamos que se estudien medidas correctoras, no sanciones, porque nuestra voluntad es que se pueda conciliar el ocio con el descanso de los vecinos», según destacó a EL MUNDO uno de los portavoces de la plataforma, Juanjo Benavent.

Ahora bien, para Benavent, lo importante será que esta medida a la que obliga el Plan de Acción Acústica no lleve pareja la reducción de horario de apertura al público. «Hasta el momento estamos muy satisfechos de cómo nos está tratando el Ayuntamiento, entre otras cosas con la rebaja del 50% de la tasa por la ocupación de la vía pública con mesas y sillas». «No se puede obviar que las terrazas en una ciudad con un clima tan benévolo como el nuestro, están favoreciendo al sector de la hostelería», añadió.

El horario actual es de domingo a jueves, de 8.00 a 00.30 horas durante los meses de horario oficial de invierno (último sábado de octubre a penúltimo sábado de marzo) y de 8.00 a 1.00 horas durante los meses de horario oficial de verano (último sábado de marzo a penúltimo sábado de octubre).

Ambos horarios se incrementan en 30 minutos los viernes, sábados y vísperas de festivo, disponiendo en cualquier caso de media hora más para el desmontaje de la terraza, durante la cual queda prohibida la venta de consumiciones.

Así pues, a partir de 2017, el consistorio deberá comenzar a realizar mediciones de sonido en las terrazas, puesto que debe tener el informe en el plazo máximo de tres años.

Es cierto que el equipo de gobierno actual integrado por PSPV y Compromís ha sido el mejor aliado de los empresarios del sector con las bonificaciones y reducciones de tasas por el montaje de terrazas en calles y plazas.

La alcaldesa, Amparo Marco, advirtió que se pretendía «beneficiar a la hostelería, incentivando que los pequeños hosteleros pueda abrir más o mayores terrazas y se puedan generar más puestos de trabajo en la ciudad».

El Plan de Acción contra el Ruido también obliga a la sustitución progresiva de la calzada por asfalto reductor acústico, así como a la instalación de dispositivos que garanticen el cumplimiento de la limitación de velocidad o crear más calles peatonales. Según los estudios sobre contaminación acústico, el causante de más del 80% de este problema radica en el tráfico rodado.

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