La lucha contra el intrusismo y la oferta no reglada, objetivos del sector para 2018

Lleva 23 años al frente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo (Ashotur), la patronal del sector turístico castellonense, desde donde ha visto evolucionar el sector y ha conocido las medidas de fomento impulsadas por las distintas administraciones. Además, Carlos Escorihuela Artola, es un empresario activo y emprendedor lo que da un valor añadido a su opinión a la hora de pasar revista a un sector que es estratégico en la economía no solo provincial o autonómica sino estatal. Un sector que, como apunta, debe transformarse para adaptarse a las tecnologías digitales que favorecen la globalización y que aumentan la oferta de destinos que reciben los turistas. Pese a esa mundialización, considera que el turismo de sol y playa es el que realmente “tira” del sector. Un sector que en Castellón tiene en el turismo familiar un pilar destacado.

– ¿Cuáles son las prioridades del sector turístico castellonense para 2018?

– Las prioridades pasan por consolidar la posición de hegemonía que está tomando el sector en la provincia ya que, a medida que vamos superando la crisis económica de estos últimos años, el sector se ha consolidado como el referente en creación de empleo y desarrollo económico de la provincia. Castellón ha sido tradicionalmente una provincia muy dependiente, en cuanto a creación de empleo, del sector de la construcción muy ligado a la cerámica. Y estos años de la crisis han sido un momento propicio, pese a las dificultades que atravesamos, para que el sector turístico se posicionara donde le correspondía. Y eso, a pesar de que quedan muchas cosas por hacer. Estoy convencido de que el turismo en Castellón puede dar más de sí pero, para ello, hay que contar con los apoyos económicos necesarios.

– El caballo de batalla del sector es buscar alternativas al modelo de sol y playa, ¿se trabaja en esa línea?

– Yo discrepo, porque sí es cierto que el turismo nació al amparo del sol y playa, luego han ido apareciendo otras opciones que se han ido poniendo en práctica. De hecho, hay muchos subsectores como el gastronómico, el cultural, el deportivo, el ecológico, el rural… pero, al final, hay algo que es clave para el sector turístico en Castellón: el sol, la playa y la climatología.
En ese intento de desestacionalizar el turismo, se ha pensado un sector turístico desarrollado al margen de estos elementos. Hubo un momento en el que, no sé por qué, se intentó hacer creer que el turismo de sol y playa iba a desaparecer en beneficio de otros modelos. Nada más lejos de la realidad, porque actualmente el modelo de turismo ligado al sol y playa es el que realmente “tira” y hace que España, y en Castellón también, sea un referente turístico en el ámbito internacional. Y esto no son apreciaciones, sino que queda avalado por las cifras de turistas extranjeros que tenemos, que muestran un crecimiento importante y continuado año a año. Y creo que la dinámica se va a mantener, sin ninguna duda.

– En ese intento de buscar alternativas al modelo de sol y playa se introdujeron conceptos como el turismo ecológico, cultural, gastronómico, experiencial o deportivo, ¿son esas las opciones diferenciales del turismo castellonense?

– Castellón es una provincia realmente privilegiada, contamos con cosas que otros quisieran. Tenemos un interior de la provincia que es de lo mejor de España, a escasos metros de la costa, con sus contrastes, algo que no ocurre en muchos sitios. Además, hemos sido capaces de crecer en sectores como el gastronómico o el deportivo, que han convertido a la provincia en un referente de eventos deportivos de todo tipo, lo que ha ayudado a que zonas que no pueden vivir del sol y la playa hayan tenido opción de mantener los establecimientos en temporada baja, gracias a este turismo deportivo que atrae a miles de personas que pasan el día en la provincia, con la familia, y que comen y pernoctan, en algunos casos. Esto hace que se dinamice el sector.
Hemos pensado en otro tipo de turismo, pero el turismo familiar lo hemos trabajado bien y lo hemos consolidado y año tras año sigue siendo referente. Ello nos permite registrar unas ocupaciones magníficas, con unos precios medios que nos hacen estar al nivel de otras zonas que nosotros tenemos como referente.

Esta provincia tiene de todo. Por ello, debemos seguir impulsándolo para convertirlo en una oportunidad que hay que trasladar en las ferias, con el fin de hacer ver a los turoperadores que Castellón es un destino de referencia a tomar en consideración.

– ¿Castellón se ha convertido con el paso del tiempo en un referente de turismo familiar?

– Castellón tiene un segmento de turismo medio, básicamente familiar. Hay una tradición de muchos años de familias que vienen con los hijos y siguen viniendo muchos años, hasta que crecen y buscan otros destinos, pero llegan otras familias y el ciclo continúa. El modelo ha sido positivo. Tenemos una buena imagen entre quienes buscan un destino de turismo familiar que hace que las familias con niños nos elijan para pasar sus vacaciones. Y eso demuestra que lo hemos hecho muy bien. Puede ser que esto nos haya hecho perder otro tipo de turistas, pero creo que hemos trabajado bien y si somos capaces de mantener y potenciar esta fórmula vamos a acertar de pleno porque es verdad que, competir en un mercado global en el que todos quieren captar al mismo tipo de cliente, es muy difícil.

Como empresario volvería a apostar por un turismo de familia, de proximidad en muchos casos, no hay que olvidar que en Castellón tenemos el 30 % de turistas de la Comunitat Valenciana y eso dice mucho en nuestro favor porque nos eligen nuestros propios convecinos para pasar los fines de semana, los puentes o las vacaciones.

Sin embargo, no debemos olvidarnos de que el turismo de interior está en un buen momento; somos un referente, somos la provincia con mayor y mejor oferta de la Comunidad Valenciana y es un turismo que se registra todo el año, en puentes, fines de semana, en verano y que, además, tenemos una oferta buena.

– ¿El aeropuerto y la apertura de la provincia al exterior puede cambiar ese modelo de turismo?

– Queremos también el turismo extranjero, pero es difícil de traer, porque han habido circunstancias económicas que cambiaron esa tipología de venta que había. En cualquier caso creo que esa vía la abriremos poco a poco. De hecho, ya se están haciendo cosas. Hemos visto como el aeropuerto de Castellón ha ido desarrollándose y tomando forma, pese a que nadie confiaba en él. Va avanzando. Es un proyecto a largo plazo. Creo que es una infraestructura necesaria igual que otros destinos turísticos del país y si tiene un coste también lo tienen otras actividades.

– ¿Ha respondido el aeropuerto a las expectativas creadas?

– El aeropuerto fue cuestionado, pero está en marcha, aunque desde que se empezó a hablar de él y a construirlo hasta ahora han pasado años y en ese tiempo en Castellón se construyeron hoteles e infraestructuras que no teníamos cuando se planteó el aeropuerto. Entonces no había tantas plazas hoteleras, pero que se han creado en este tiempo, igual que se reformaron los hoteles existentes o construido otros de nueva planta, grandes. Ese lapso de tiempo nos ha permitido prepararnos para adaptarnos a las nuevas necesidades derivadas del turismo que nos llega a través del aeropuerto. Un aeropuerto que es una puerta que nos abre al mundo.

Ashotur en Aerocas

– Ashotur está integrado en el consejo de dirección de Aerocas, ¿es bueno tener voz en esta infraestructura?

– La presencia del sector en Aerocas es buena, porque al estar representados en ese órgano podemos opinar sobre qué ocurre en el sector, damos nuestra versión y entendemos cómo funciona el aeropuerto. Es un órgano de intercambio de información que favorece la cooperación.

– ¿Qué queda de aquella apuesta por el turismo de golf que iba paralelo al aeropuerto?

-En su momento, cuando se pensó que se podían hacer, había una economía que lo permitía. Es verdad que no sabemos por qué en Castellón se paralizaron todos. Esto nos hizo daño porque entonces era un momento oportuno y ahora los tendríamos hechos. Posiblemente alguno se hubiese cerrado, pero tendríamos unas instalaciones que a un tipo de cliente le gustaría y traeríamos clientes de Noruega, por ejemplo, a jugar al golf. Sería una opción.

En mi opinión, la paralización del aeropuerto por distintos motivos le hizo un flaco favor a Castellón. Hubo personas que apostaron e invirtieron para que el proyecto saliera adelante y me cuesta creer que se les haya dejado en la estacada, perdiendo lo que tenían y, en algunos casos, con deudas económicas importantes. Eso no ha favorecido a nadie, ni tenemos mejores condiciones ecológicas, ni… son terrenos que se han quedado como eriales. Nos encontramos con que ahora se duda de quién es el propietario del terreno, si lo vendió o no…

– La crisis ha afectado a todos los sectores de la economía y en el caso del turístico no ha sido una excepción, pero ¿ha superado la crisis?

– La crisis hizo mucho daño a todos los sectores. Sin embargo, el sector turístico, pese a pasarlo mal como todos, y esto es evidente, tuvo la suerte de que pudo mantener en los peores años casi el 100 % de actividad y casi ninguna empresa grande cerró. Algunos restaurantes sí que cerraron, pero campings, apartamentos u hoteles se pudieron mantener casi en su totalidad. Ello fue posible a base de ajustar los precios. Y a partir de 2014 empezamos a notar un aumento de la ocupación, aunque los precios se mantenían estables. Estamos contentos de cómo han ido las cosas el año pasado y este. Y la tendencia va en esa línea.

– ¿Colabora la Administración en la superación de la crisis?

– En estos momentos hay empresarios que quieren hacer cosas y es tiempo para que desde las administraciones se impulse el turismo, porque la inversión privada llega porque quien tiene espíritu emprendedor busca las oportunidades donde piensa que mejor le van a ir las cosas. Por eso tenemos que generar las oportunidades. Tenemos que hacer ver a la gente que somos una zona sin riesgo, con futuro, que somos trabajadores y capaces de aportar mano de obra cualificada y que apoyamos a quien venga con un proyecto. Y ese ‘tenemos’ empieza por las administraciones, cuyos gestores deben de ser conscientes de que no hay que poner ninguna traba y hay que abrir las puertas a cualquier inversor que llegue con una idea. Se le debe oír y no rechazar, por principio, cualquier iniciativa. Esta es una asignatura pendiente de la Administración. Entiendo que es complicado para alguien que llega a la política conocer la problemática de cada sector, pero es preciso que tomen conciencia de que no podemos evolucionar o desarrollar ningún territorio si no hay economía. El turismo representa el 14 % del PIB de la economía valenciana y hemos de pensar que por ahí tenemos un camino por recorrer.

Nunca es el momento de tasas

– Curiosamente, la misma Administración que impulsa medidas de apoyo al sector, impone una polémica tasa turística que rechazan frontalmente empresarios y administraciones provinciales y locales…

– No sé qué pasará, porque cuando un partido gobierna con apoyos le resulta difícil tomar decisiones, porque está pendiente siempre de terceros y en función de valoraciones que no son siempre objetivas. En este caso de la tasa, es cierto que el partido mayoritario del tripartito han dicho que no están a favor. Creo que no es el momento. Nunca es el momento de tasas, porque pienso que son como un castigo, pero hay dos partidos que cogobiernan que están a favor de aplicarla.
De ahí la dificultad que tiene en estos momentos el Consell. En este contexto, antes de imponer una tasa turística se debería sopesar bien en qué nos beneficia, en qué nos perjudica, qué aporta o deja de aportar, si están todas las partes afectadas de acuerdo, en especial los empresarios del sector que conocen su problemática a fondo porque la viven diariamente o quiénes diseñan la política con criterios académicos. Nosotros, como empresarios, aceptamos las decisiones de los políticos y unas veces esas medidas nos salen bien y otras no tanto. Pero es injusto que por el mero hecho de pernoctar en algún lugar se genere una tasa, no sabemos muy bien a qué criterio o a qué responde. Esa tasa podría afectar al consumo de los turistas en el destino.

– Entonces, ¿qué va a ocurrir?

-En el momento en el que se tenga que sumar la tasa, va a ocurrir que haga descender el precio del alojamiento para compensarlo y esto redundaría en la economía y seríamos los empresarios quienes tendríamos que asumir el coste de la tasa. No se puede aplicar esa tasa mientras estás invirtiendo en promocionar el turismo en el mundo, diciéndole al turista que vengan aquí y cuando llegan pagan el precio de todo el mundo y cuando se van a ir les pedimos que pasen por taquilla para pagar una tasa extra. Por ello, les hacemos un flaco favor al penalizarles por venir. Y hacemos que reconsideren la inversión que hacen durante su estancia aquí. Yo creo que esas cantidades de dinero que calculan que se recaudan por medio de tasas podrían obtenerse de otra forma. Solo con que potenciásemos la evolución del sector, lo recaudaríamos con impuestos de forma rápida, no haría falta cobrar esa tasa al turista.

– ¿Cómo son las relaciones de los empresarios turísticos con el Consell?

– La sintonía con la Agència Valenciana del Turisme (AVT) es muy buena; hay un buen feeling. Sintonizamos bien con las áreas de formación, promoción… con todas de la AVT y con los gestores. Mantenemos reuniones de forma periódica e intercambiamos información sobre necesidades del sector. Ese entendimiento es básico porque caminamos hacia el mismo objetivo. Con Colomer, en la AVT, como con la Diputación de Castellón, a través de su Patronato Provincial de Turismo, tenemos una buena sintonía.

– ¿Cómo es el empleo en el sector?

– A los empresarios nos gustaría tener el mayor número posible de empleados, a tiempo completo y en las mejores condiciones laborales posibles, pero son puestos de trabajo que es importante que existan y cuyas condiciones mejoraremos. Por eso, soy consciente y comparto la opinión de que hay que hacer un esfuerzo para que esos puestos de trabajo sean más estables y evitando la temporalidad de la contratación. En esa línea hacemos lo que podemos. Pero si a todo esto le ponemos alguna traba frenamos el avance, sin duda.

– ¿Hay movimiento en el sector?

– Se han abierto nuevos negocios, todos vinculados al campo de la restauración, atendiendo las tendencias de la nueva cocina, que es un campo a cuidar. Asimismo, se han abierto hoteles y van surgiendo nuevos proyectos, para hoteles y apartahoteles, que hacen que se mueva el sector. Está en boga el sector de los apartamentos turísticos, aunque sea un sector que ha empezado a reglarse para evitar competencias. Es bueno que se registren ante la Administración para evitar problemas.

– La Administración autonómica está intentando regular esa actividad, ¿qué les parece?

– La lucha contra el intrusismo y la oferta no reglada debe ser una de las principales prioridades del sector para el 2018. La buena imagen y el prestigio que ha alcanzado nuestro destino dentro del panorama nacional gracias al buen hacer de nuestro empresariado se puede ver seriamente perjudicada por este tipo de alojamientos que no ofrecen ningún tipo de garantía ni seguridad jurídica al usuario y que representa una competencia desleal importantísima a los empresarios de nuestra provincia y un fraude a la sociedad.

– Como otros empresarios del sector, ha estado recientemente en la Feria Internacional de Turismo, Fitur, en Madrid. ¿Cómo se beneficia el sector de las campañas en las ferias turísticas?

– Las ferias son muy importantes porque nos permiten decirle al mundo, como el caso de Fitur, que estamos ahí. En esta feria exhibimos nuestra oferta y realizamos contactos con gente del sector. Pero hacer negocio en las ferias es difícil y complicado porque en tres días no se puede hablar con todo el mundo. Son muy buenos escaparates por los que pasan los posibles turistas. Pero los negocios de verdad, con los mayoristas, agencias de viaje o los turoperadores, se trabajan en los despachos. Es más fácil que te reciban a ti en un espacio concreto en el que puedes exponer tu oferta y negociar precios. Sí que es verdad que hace unos años los contactos se iniciaban en las ferias. Hoy la tecnología digital ha revolucionado todo y la globalización cambia la forma de contactar.

Creo que las ferias van a ir perdiendo un poco de fuelle y van a ir quedando solo las más representativas y las pequeñas.

C. Escorihuela: “Para que vengan turistas hay que hacer cosas”

El presidente de la patronal del sector turístico castellonense que reúne al 100 % de los grandes establecimientos, sostiene que “el turismo se afianza como una industria clave en el tejido económico y laboral de la provincia, con unas cifras de ocupación turística elevadas”.

Por eso, Carlos Escorihuela considera preciso que los empresarios estén preparados para afrontar las demandas de una sociedad cada vez más digital y que “contrata el destino a través de internet”. Ante ello “es preciso que un sector como el turismo tenga que adaptarse y utilizar estas tecnologías que nos permiten conocer la información que generan los miles de turistas que nos visitan para ofrecerles nuevos productos según sus gustos. Las tecnologías están cambiando el modelo de negocio”.

“De todas formas, no debemos olvidarnos”, apostilla que “para que vengan turistas hay que hacer cosas. Nadie tiene una varita mágica y sabe qué hace falta con exactitud, pero tiene que haber de todo. Si queremos tener turismo debemos ser capaces de lograr que el cliente cuando venga, disfrute, lo pase bien, se divierta porque al final, estén más o menos días, la gente necesita diversión, tiene que salir y moverse. El turista tiene que tener infraestructuras como parques acuáticos, por ejemplo, como tienen todos los destinos. Por eso, la construcción de este tipo de infraestructuras vinculadas al turismo deben de apoyarse desde el minuto uno por las administraciones”.

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