El aeropuerto despierta el interés de los franceses por invertir en turismo

Empresarios franceses están echando mano de su red de contactos y de la patronal turística de Castellón para activar el radar de compra de posibles oportunidades de negocio, en vistas a la puesta en marcha del aeropuerto.

Así lo confirmaron a Mediterráneo fuentes de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), que explicaron que al departamento comercial han llegado consultas. “Castellón despierta interés. Nos están preguntando, contactando aquí con la patronal, sobre todo, empresarios franceses que quieren saber si hay hoteles, cámpings o terrenos a la venta”, destacaron.

HIJOS QUE HEREDAN // Al respecto, apuntaron que sí hay oferta, pues “hay quien está a punto de jubilarse; o hijos que han heredado negocios pero si reciben una buena oferta lo venden porque tienen otras profesiones. De hecho, ya hay inversores rusos y de países del Este que han materializado la adquisición de hoteles, por ejemplo, en Orpesa”.

Para Ashotur, la adjudicación de la gestión del aeropuerto al grupo canadiense, cuya sede en Europa justo está en París, ha sido decisivo. “Unos inversores buscaban adquirir hace unos meses un hotel, por el aeropuerto, pero cuando todavía no estaba SNC Lavalin, y al final la inversión se fue para Reus”, indicaron. Pero ahora todo ha cambiado y despunta el interés. “Saben que en cuanto el aeropuerto funcione, sobre todo si hay vuelos muy baratos, habrá demanda para alojamiento. Y por ello buscan antes negocios en localidades turísticas pero no muy alejadas”, señalaron desde la asociación.

TAMBIÉN DE MADRID // Asimismo, apuntaron que también les han llegado consultas de empresarios nacionales, “de Madrid”. Y es que en la zona costera castellonense, al frente de negocios turísticos, hay muchos inversores de distintos puntos de España: Madrid, Castilla-León, etc. Además de Ashotur, también empresarios que traen a grupos del país vecino y tienen contactos en la zona han constatado el interés. “Sí, hay empresarios franceses que me preguntan porque quieren comprar hoteles en Castellón. En general, en el sector estamos muy ilusionados y esperamos que se vaya consolidando y pronto lleguen vuelos al aeropuerto”, señaló Fermín Puig, gerente de Hotel Alias, compañía de receptivo de turistas de la provincia que suele traer a grupos europeos, muchos de ellos franceses, en temporada baja, y que vienen para participar en actividades singulares, tales como el curso de chef de paellas o la Ruta de la Naranja.

Sant Jordi, Cabanes y Burriana ampliarán la oferta de cámpings

La oferta de cámpings de la provincia se ampliará con tres nuevas instalaciones en Sant Jordi, Cabanes y Burriana. Son los tres municipios que están tramitando permisos para ubicar nuevos cámpings en Castellón con vistas a abrir, previsiblemente, el próximo año.

La Conselleria de Turismo confirmó ayer estas tramitaciones, después de que el presidente de la Asociación de Cámpings de la Provincia y responsable también de la federación autonómica del ramo, José María López, avanzara a este periódico la intención de ampliar la oferta de un sector que en la provincia consta de 30 cámpings; 11 de primera categoría y otros 19 de segunda, nueve en municipios de interior y el resto ubicados en la costa.

De las tres localidades que dispondrán de nuevos cámpings, solo Cabanes oferta ahora este tipo de alojamiento, concretamente en la Ribera, con el de Torre la Sal. Para Sant Jordi y Burriana esta sería la primera instalación de este tipo.

NUEVO DECRETO // Por otra parte, la asociación de cámpings está tramitando junto con la Conselleria de Turismo un nuevo decreto que regulará el sector, en el que figurará un nuevo tipo de alojamiento en los cámpings del que será pionera la Comunitat, aunque ambas partes optan por mantenerlo en secreto hasta que el decreto esté más avanzado.

Este documento también marcará una nueva forma de clasificar los cámpings, que en lugar de ser de lujo, 1ª o 2ª categoría, pasarán a catalogarse por estrellas, como lo hacen los hoteles.

Como ya avanzó este periódico ayer, cada vez son más los turistas que se alojan en cámpings durante su estancia en la provincia. Con más del 80% de ocupación en lo que llevamos de julio, para agosto se espera alcanzar el 95%.

Sería entre un 3 y un 5% más que en julio y agosto del pasado verano, cuando pernoctaron en la treintena de cámpings de la provincia 82.793 personas, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En cuanto al balance anual del 2013, los cámpings cerraron el año con 212.000 visitantes, 20.000 más que el ejercicio anterior. Unos números al alza para el cierre del 2014.

Las empresas logran hacer crecer la oferta turística provincial

Un balance que sería de estancamiento en un momento de bonanza económica es hoy “muy positivo”. El esfuerzo inversor de las empresas turísticas castellonenses ha logrado incrementar de forma moderada, aunque menos que otras zonas del litoral mediterráneo, la oferta de alojamiento provincial en el 2011, el peor año de la crisis.

Ya en Semana Santa, uno de los momento álgidos para la actividad, los números del anuario que acaba de hacer públicos la Conselleria revelan que la provincia incorporó en el último año nueve hoteles y hostales, cuatro casas rurales, un cámping y 118 apartamentos, con descensos solo en el apartado de los restaurantes.

Desde la iniciativa privada, que ha hecho posibles estos avances y tiene claro desde hace años que el potencial de crecimiento es elevado, muy lejos aún de su techo en Castellón, aseguran también que en el momento en el que el aeropuerto funcione, las grandes cadenas hoteleras también apostarán por este territorio.

En este compás de espera hasta que la estratégica infraestructura funcione y sea operativa, el presidente de la Asociación de Empresas de Hospedaje, integrada en Ashotur, Valentín Collado, valora los datos del 2011 como “una buena noticia”, porque “nos mantenemos, e incluso crecemos”.

las claves // No obstante, apunta como principales motivos para ello el “brutal esfuerzo” de los empresarios, en su mayoría pymes familiares que “trabajan el doble, recortan los márgenes y, a menudo comprometen su patrimonio personal para mantener en marcha los negocios”.

Por parte, el gerente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), Carlos Gomis, destaca no solo el alza del número de hoteles durante el año pasado, sino que “desde 1990 han aumentado a un ritmo de cinco al año, un buen porcentaje, teniendo en cuenta que Castellón tiene un turismo que es, sobre todo, nacional, y no tenemos grandes cadenas, que se interesarán por invertir aquí cuando el aeropuerto esté por fin operativo”.

Ese alza de hoteles se ha producido sobre todo con establecimientos de pequeño tamaño, algunos nuevos y también reaperturas, en un proceso que sigue este año. Gomis cita l’Orangerie (Càlig), Martín el Humano (Segorbe); El Salto de la Novia (Navajas), Cardenal Ram (Morella), La Castellana (Benassal) o dos hoteles más en Castellfort y la Todolella que acaban de abrir o se pondrán pronto en marcha.

Otro aspecto que resalta el gerente de Ashotur es el trasvase de establecimientos hacia categorías superiores, lo que implica un “aumento de la calidad”. Esta evolución, presente en hoteles y hostales, se repite en las casas rurales, importantes para las rentas del interior, aunque no como actividad principal de la mayor parte de los propietarios.