Los empresarios buscan movilizar a Castellón para salvar los chiringuitos

Los propietarios de chiringuitos defenderán por su cuenta sus negocios a capa y espada. Su cruzada por evitar cierres por adaptaciones “imposibles” en cuanto a la superficie de sus negocios sobre la arena ya se ha iniciado.

Cartelería, recogida de firmas, negociación con autoridades y manifestaciones centran la campaña Volem menjar i disfrutar a la platja. El gerente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Castellón (Ashotur), Carlos Gomis, corroboró que desde la provincia se va a iniciar “antes de las fiestas de la Magdalena” la recogida de firmas entre toda la sociedad “para reclamar el traspaso de competencias del Gobierno a la Generalitat de la gestión de las autorizaciones administrativas de los establecimientos hosteleros de primera línea de playa”.

Es el objetivo, no solo de la agrupación castellonense, sino de la cruzada coordinada por la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunitat Valenciana (Conhostur). “Si hay transferencia de competencias puede haber más capacidad de maniobrabilidad desde aquí”, apuntó Gomis, quien añadió que “el de los chiringuitos es un problema de toda la sociedad, pues todos somos o empresarios o usuarios de estos servicios”.

Por ello, apeló a la solidaridad de agentes sociales y económicos. “Castellón es una provincia de costa y turística, los chiringuitos crean puestos de trabajo que se van a perder si no se actúa; queremos que cara a este verano pueda estar ya todo claro”, recalcó.

La tarea de recabar apoyos se va a llevar a cabo por toda la provincia y la cartelería reivindicativa se repartirá “no solo a empresas de la hostelería, como bares, hoteles, restaurantes o cámpings, sino también a comercios o entidades que decidan darnos su apoyo a esta causa”, dijo.

Y recordó, además, que localidades como “Castellón o Moncofa” padecen más la controversia por la ubicación hasta ahora de estos locales de ocio estivales.

La finalidad de la movilización social es “transmitir el grado de consenso y unidad en la sociedad valenciana en la defensa de raíces y tradiciones vitales, culturales así como proteger nuestros recursos económicos y patrimonio turístico”. También se quiere “el apoyo de la Federación Española de Hosteleria (FEHR) y explotar el consenso político de la Comunitat para negociar con el Ministerio de Medio Ambiente”.

Chiringuitos ‘polémicos’

Los empresarios turísticos tildan de “catastrófica” la decisión de Costas sobre los chiringuitos de cara a la próxima temporada. Por este motivo, tal y como avanzó ayer este periódico, la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), ya ha solicitado que se revise la Ley de Costas de 1988 para asegurar la continuidad de estos locales en la playa, que generan 200 empleos directos en la provincia.

Por su parte, los representantes de los municipios costeros de la provincia también reclaman que se “revise la normativa estatal, porque se ha quedado obsoleta”, o que “el Ministerio de Medio Ambiente sea más flexible en su aplicación”. En este sentido, solicitan que no se sancione en aquellos casos que estas instalaciones se excedan en unos metros de las medidas que marca la ley: 20 m de zona techada y otros 130 m al descubierto. Además, también han advertido que van a vigilar que la ley se cumple en todo el territorio nacional y que el Gobierno central no discrimine a las localidades de Castellón en este sentido.

Además, algunos municipios castellonenses ya han señalado que están dispuestos a rebelarse contra el Estado y, de cara a la próxima temporada, podrían instalar chiringuitos en sus playas con las dimensiones actuales, aunque ello suponga que vuelvan a ser sancionados.

Los empresarios prevén que el veto a los chiringuitos será “catastrófico”

La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur) pronostica que la decisión de la Dirección General de Costas de no dejar instalar chiringuitos en la playa con las dimensiones actuales cara a la próxima temporada será “catastrófica”. “En un momento de crisis económica como el actual, es un flaco favor para un sector que, por el momento, está aguantando bien”, critica su presidente, Carlos Escorihuela.

“No se puede vivir de espaldas a la realidad y, ahora más que nunca, hay que apoyar a los empresarios del ocio y los servicios que ofertan porque son un producto turístico más para la provincia de Castellón”, advierte. Por ello, desde el organismo que preside están dispuestos a reunirse con sus asociados y con Costas “para demandar una modificación de la ley y exigir que su aplicación no sea selectiva”. Su propuesta es conseguir que se aplique una “normativa consensuada entre todos los afectados”. Y es que la idea es salvar una actividad que en la campaña estival genera en los pueblos costeros de la provincia unos 200 puestos de trabajo directos, a los que se deben de sumar los indirectos.

Desde la Federación de Turismo de Castellón (Feturcas) matizan su postura y su presidente, Eduardo Ferreres, pide tiempo. “La Administración no puede arruinar la situación económica de los empresarios con chiringuitos, por lo que exigimos una moratoria de uno o dos años más para que puedan adaptar sus negocios a la ley”, remarca. “La ley de Costas es de 1988 y todos tenemos culpa de su mala aplicación, incluso los ayuntamientos, porque cobraban las multas y, luego, miraban hacia otro lado”, reconoce Ferreres.

“Hay que valorar la capacidad del emprendedor para amoldarse en una época de crisis económica como esta, aunque se debe tener muy presente que las normativas comunitarias están para cumplirse y que la Feturcas no apoyará nada ilegal”, aseguró el responsable de la federación. No obstante, actualmente sí que están dispuestos a “respaldar a los empresarios hasta donde sea, incluso a llegar hasta Bruselas, en busca de diálogo y de un plazo de tiempo para que estos puedan cambiar y llevar sus negocios a la legalidad vigente”.

Alcaldes y empresarios piden que Costas respete el turismo

Una ley de Costas actualizada y sensible con la realidad turística de la provincia. Eso es lo que piden empresarios y numerosos alcaldes del litoral de Castellón, que ven cómo “cada actuación emprendida mediante esta obsoleta norma perjudica a nuestro turismo”, comentan.

Y es que, tras la polémica suscitada por la posible desaparición de los chiringuitos en las playas, ahora “también quieren prohibir la pirotecnia junto al mar, un evento realmente atractivo y tradicionalmente turístico que no hace daño”, indican. Los actos deportivos y festivos --como la noche de San Juan-- en la arena también han venido suscitando polémicas.

Pero lo de los fuegos artificiales, tal como publicó ayer este diario, ha sido la gota que colma el vaso para numerosos representantes locales, como el alcalde de Peñíscola, Andrés Martínez, quien afirma que no está dispuesto a conformarse con esta medida y anuncia que solicitará una reunión con el subdelegado del Gobierno, Antonio Lorenzo.

Una opinión con la que coinciden desde numerosos municipios. En Benic