Los sindicatos estudian una huelga en hostelería por el bloqueo del convenio

Sindicatos y patronal mantienen una lucha abierta por la negociación del nuevo convenio colectivo en el sector de la hostelería que se recrudece en plena temporada alta de la campaña turística, siendo uno de los sectores en los que están depositadas todas las esperanzas en materia de generación de ingresos y creación de puestos de trabajo.

Sin ir más lejos, UGT y CCOO ya han acordado celebrar huelgas en muchas provincias de España, una medida de presión que programan a partir del día 20 de julio en un calendario de fechas que se irá ejecutando territorialmente y de manera progresiva. En el caso de Castellón, las acciones se valorarán el próximo jueves, en la asamblea conjunta que ambos sindicatos han previsto, y en la que no descartan “ninguna acción”, entre las que también estaría la huelga de trabajadores.

El objetivo es presionar para activar la creación de una mesa de negociación que favorezca una nueva negociación para regular el trabajo en el sector.

Las posturas no pueden estar más alejadas. El marco normativo laboral que regula a las industrias de la hostelería de Castellón, del que dependen entre 15.000 y 20.000 empleos, está extinguido desde el pasado 31 de diciembre, pero tanto empresarios como trabajadores reconocen que, a día de hoy, no hay comunicación.

Desde los sindicatos, Elsa Montón, de la Fecoht-CCOO, sitúa el problema en que, “directamente, la patronal Ashotur no quiere sentarse a negociar” y “amenaza con que, si lo hace, es para rebajar todos los conceptos salariales entre un 25 y un 30% a los trabajadores, algo que es intolerable”.

El presidente del colectivo de empresarios, agrupado en la organización Ashotur, Carlos Escorihuela, niega la mayor. “No estamos cerrados a una negociación, ni queremos una bajada de sueldos; solo que venimos de un convenio en el que se pactaron unas condiciones muy favorables, que luego hemos tenido que asumir pese a que la coyuntura ha cambiado y ha sido muy difícil”, continúa. Asimismo, Escorihuela incide en que “la huelga es un derecho que respetamos”, pero también alerta de que “una huelga, con lo que estamos viviendo, puede terminar perjudicando a los propios trabajadores”. “No considero que sea una postura coherente, con la situación económica, el paro que existe y la época del año en la que estamos”, continúa el líder de Ashotur.

Los sindicatos afirman “entender” la coyuntura que hay, y matiza que, “precisamente, lo que pretendemos es negociar, llegar a acuerdos que favorezcan a todos”, en contra de “imponer” los criterios empresariales.