El interior se queda atrás ante el ‘boom’ del turismo de costa

Playas completamente llenas desde principios de junio, ayuntamientos que tienen que regular la instalación de sombrillas en primera línea, chiringuitos y otros negocios de restauración que no dan abasto en diversos momentos del día, aumento del empleo vinculado al sector… Son las realidades del turismo de costa, que vive un auténtico boom y cuyas previsiones de ocupación para julio llegan al 90%.

Mientras tanto, en el interior, muchos establecimientos trabajan a pleno rendimiento en fin de semana, pero en días laborables la actividad se reduce mucho. Es decir, que entre una realidad y la otra hay diferencias evidentes.

Tampoco es que al sector le vaya mal. Al contrario, el presidente de la Asociación de Turismo Rural (ATR), Joaquin Deusdad, explica que los datos que manejan son buenos y apunta que «ya era hora de que la situación mejorara tras seis años de crisis».

Pero entre el 90% del sol y playa y el 54% de reservas que tienen de media en las zonas de interior hay mucha distancia. Aunque confían llegar o incluso superar el 70% con las reservas de última hora, Deusdad es consciente de que no se pueden comparar con estas cifras. Y sugiere que tampoco es su liga. Este empresario, que tiene un alojamiento en Cinctorres (Els Ports), cita un ejemplo que conoce muy de cerca: «En Morella, la primera quincena de julio es temporada baja, pues hay muchos locales que optan por cerrar sus puertas».

DIFÍCIL COMPETIR

Hay algo en lo que coinciden todas las fuentes consultadas, la imposibilidad de competir con determinados gigantes de la costa, que no solo son capaces de ofrecer precios muy competitivos sino que, además, tienen lo que busca el público: playas, buen tiempo y posibilidades de ocio como los festivales. Hay otros momentos durante el año, como la Semana Santa o las escapadas de fin de semana, que son más propicios para los destinos de naturaleza.

Por ello, a lo máximo a lo que aspiran algunos es a beneficiarse de forma colateral de este éxito sin precedentes del modelo litoral. Gabriel Mayo, que regenta un negocio hotelero en Vilafamés, asegura que en este pueblo durmieron hace unos días muchos fibers (en su mayoría nacionales) que llenaron la totalidad de plazas hoteleras existentes. Asimismo, los pueblos de interior ven aumentar el número de turistas durante jornadas puntuales en las que el tiempo impide disfrutar del bañador y las tumbonas y algunos se lanzan a descubrir que Castellón es mucho más.

Todo ello, a la espera del mes de agosto, cuando con las vacaciones laborales de la mayoría los hoteles, apartamentos y casas rurales alcanzan ocupaciones medias de más del 70%, llegando a picos de incluso el 90% o más en fines de semana y puentes como el de la Mare de Déu.

RÉCORD EN EL LITORAL

Si ya julio, sin lanzar las campanas al vuelo porque no habrá cifras hasta final de mes, se prevé «magnífico» en la costa, agosto aún lo será mas. El presidente de Ashotur, Carlos Escorihuela, confía en que los establecimientos situados en los enclaves más turísticos estén por encima del 95% durante la mayor parte del mes.

Estos vaticinios vienen avalados por una cuestión esperanzadora para el sector. Se trata del buen momento del aeropuerto de Castellón, que en mayo registró 18.215 pasajeros, el récord absoluto desde su apertura, y que en los cinco primeros meses del año ya suma 57.690 viajeros. Esto supone que la infraestructura de Vilanova d’Alcolea casi duplica los datos del ejercicio anterior.

Escorihuela confirma, en sintonía con lo anterior, que los empresarios notan «un pequeño incremento en los turistas extranjeros», sobre todo de británicos que aprovechan los vuelos directos desde Londres y Brístol. Eso sí, creen que aún hay margen de mejora. «En números globales, las cifras de foráneos todavía no son relevantes, pero a este ritmo lo serán en el futuro», afirma.

Esta mejoría es otra asignatura pendiente de las comarcas interiores, que piden colaboración para ser más importantes en un sector clave para la provincia.

Castellón recibe más turistas en septiembre

El turismo ha vuelto a dar alegrías a Castellón en septiembre, al registrar los alojamientos extrahoteleros (cámpings, apartamentos y casas rurales) en su conjunto un 6% más de pernoctaciones respecto al mismo mes del 2013. En concreto, Castellón recibió a 2.144 turistas más, sobre todo por el tirón del visitante nacional, y las reservas se elevaron en casi 17.000, aquí también con peso de los extranjeros.

En concreto, llegaron 37.739 viajeros y efectuaron 309.606 pernoctaciones. El único dato negativo fue un ligero descenso de las reservas en casas rurales, al bajar la estancia media, pero en cuanto a clientes se han mantenido.

LÍDER EN ESTANCIA // El apartamento sí lo copa la demanda nacional y baja la extranjera, pero en reservas están igualados. Castellón es la séptima provincia del ránking estatal, con mejores datos, y número 1 en días de estancia media: 10,7, y dinamizando el empleo con 346 puestos.

En cámpings, Castellón se posiciona como la quinta provincia de España con más reservas, y en este caso recibe más cliente internacional que español en septiembre. Con una media de casi 7 días, este subsector mantiene 266 empleos, según el Instituto Nacional de Estadística. En crecimiento extrahotelero en el noveno mes, casi un 6% más, Castellón superó la media nacional, 5,3%; y la Comunitat Valenciana, 3%.

Castellón está de moda como destino turístico de franceses y valencianos

Turistas franceses y de la propia Comunitat elevan este verano las reservas en alojamientos de Castellón, con un liderazgo clave para tirar de la campaña en curso. El vicepresidente de Diputación de Castellón y responsable de Turismo, Andrés Martínez, destacó el incremento de la llegada de los galos, entre los internacionales, sobre todo a la costa; y también del turista de proximidad, de la propia Comunitat, que elige la provincia para realizar escapadas de unos días al interior.

Según apuntó Martínez, en el alza de los franceses ha pesado la promoción efectuada este año en la feria de Toulouse, por lo que va a incidir en estas iniciativas para 2013. La cercanía incluso en coche de las playas de la provincia y la menor masificación respecto a otros destinos, así como los precios competitivos, son factores.

En la lista de los bienvenidos estos meses estivales figuran familias y jóvenes --estos últimos, con los festivales, como el Arenal Sound-- de diversa procedencia: madrileños, catalanes, valencianos, de Castilla la Mancha y Castilla León, franceses, italianos, alemanes… También cara a agosto se esperan más extranjeros. Si se tiene en  cuenta el global de viajeros recibidos hasta junio, en todo tipo de alojamientos, el 77,54% son españoles; y el 22,64%, de otros países, cuando antes de la crisis la proporción era del 82% y 18%, con un claro ascenso de los internacionales.

LA MITAD DE ESTANCIA // En pernoctaciones, los foráneos se quedan 6,21 días, y los nacionales, cuyo consumo ha caído más, 3,25.

En su estrategia por captar más turistas, sobre todo a los destinos rivales más directos, como Tarragona --con su costa Daurada y Salou como emblema; y Alicante --con Benidorm-- intentan competir con buenos precios y presencia de sus paquetes en los principales mayoristas de viajes.

Así lo apuntó ayer el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), Carlos Escorihuela, quien señaló que el sector lleva con los precios congelados desde hace tres o cuatro años. Si Castellón tradicionalmente era un poco más cara que sus competidores, al descender las tarifas de los rivales y mantenerse, ha quedado “igualado” en cuanto al coste para el turista.

En todo caso, apuntó que en alojamientos se está aplicando el sistema de las líneas aéreas low cost, a través de programas informáticos en los que el precio de la reserva puede variar de un día a otro en función de si se ha llenado o no para un día concreto.

A LA CAZA DEL 90% // Sobre los resultados de esta estrategia, Escorihuela apuntó que “nos estamos defendiendo bien. Julio, sobre todo en costa, ha estado al 85% de ocupación y se espera que agosto se cierre casi al 90%, con las reservas de última hora, que han ido al alza”. Por ahora, el empresario indicó que “el promedio de reservas ronda ya el 60%, pero todavía nos falta llenar días”.

Solo los cámpings y apartamentos ‘tiran’ de la ocupación del turismo durante abril

Solo los cámpings, gracias al turista extranjero, pasaron con nota abril, justo el mes de Semana Santa, con casi un 6% más de clientes --21.101-- respecto a un año atrás, y un 12% más de pernoctaciones --120.406--. También los apartamentos ganaron en viajeros, un 14,5% más --7.293, en total--, aunque, por contra, descendieron el mismo porcentaje en días contratados --35.471--.

En la provincia de Castellón se constató una mayor llegada del visitante con menor gasto económico. En dicho mes, el turismo en alojamientos rurales bajó un 31% --4.051 visitantes-- y en cuanto a días de estancia, cayó en torno a un 35% --con 12.585--.

Además de los datos de alojamientos extrahoteleros difundidos ayer lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), hace una semana ya se conoció la ocupación de hoteles. En Castellón, con 87.256 viajeros y 259.015 pernoctaciones, descendió un 5,1% y 1%, respectivamente.

INDICADOR // En cualquier caso, aunque en todo abril la provincia perdió un 3,5% de viajeros y un 1,3% de pernoctaciones, en concreto, 4.451 clientes; y 5.745 días menos contratados, los empresarios recalcaron que el balance es positivo. Así, el gerente de la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo (Ashotur), Carlos Gomis, quiso matizar que “Semana Santa fue bien, muy bien, que los datos de todo abril en conjunto hayan bajado no son significativos en cuanto a que las vacaciones de Pascua solo representan cuatro días de todo el mes”. En este sentido, añadió que “no solo los alojamientos, sino también la restauración, obtuvo buenos resultados en lo que se supone es un buen indicador de cómo podrá ir el verano”. Recalcó que “nos visitó mayoritariamente un turista nacional, sobre todo de proximidad, de Valencia y Cataluña, con un consumo más reducido y estancias más cortas. El cámping, además, se está desestacionalizando con centroeuropeos; y en apartamentos hay muchos sin censar y, por tanto, las cifras no son reales”.