Los hoteleros esperan alcanzar el 80% de ocupación en septiembre

Agosto se despide con un “buen sabor de boca” para el sector hostelero, que prevé una ocupación hotelera en el próximo mes de septiembre superior al 80%, si la meteorología se comporta.

Así lo manifestaron a Mediterráneo los máximos responsables de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur) y de la Federación de Empresarios de Turismo de Castellón (Feturcas).

De hecho, durante la segunda quincena de agosto ha cerrado con una media de ocupación hotelera de entre el 87 y el 90%, según Ashotur; y de entre el 95 y el 100%, según Feturcas. Se trata de unas cifras que deberán confirmar a mediados de septiembre los datos oficiales de la Conselleria de Turismo.

“Las expectativas iniciales se han ampliado y mejorado”, manifestó el presidente de Feturcas, Eduardo Ferreres, quien puso el dedo en la llaga al destacar que, pese a las cotas óptimas de ocupación hotelera, “la rentabilidad está a la baja”. Siguen llegando visitantes a los establecimientos de Castellón, pero “reduciendo al máximo los gastos extras”, como ya avanzó Mediterráneo.

RECORTAR GASTOS// Esta “privación” se traduce, especialmente, en unas estancias más cortas, con una media de entre tres días y medio y cuatro jornadas, según apuntó el presidente de Ashotur, Carlos Escorihuela. Según publicó recientemente este diario, el gasto medio del turista en Castellón ha pasado de los 60 euros por jornada, a 30 ó 40 euros. Ferreres lo ejemplificaba: “Ahora gastan menos en hostelería, especialmente en aquella de un nivel medio-alto, y en menos compras, por ejemplo, de artesanía y de souvenirs”. Aspectos que reducen significativamente la factura turística provincial.

Ejemplo de Peñíscola // Respecto a las previsiones para septiembre, son bastante optimistas. Sin embargo, dependerá mucho de la meteorología que haga en los próximos días. Carlos Escorihuela explicaba que el mes que viene, la incidencia de la reserva “de última hora” es aún mayor que en el resto de temporada. “A fecha de hoy, hay reservas efectuadas para el 50% de las plazas de la provincia”, manifestó. Si el tiempo se comporta y no ahuyenta al turismo, Ashotur confía en alcanzar en septiembre una media del 80% de ocupación. “Será difícil mejorarla”, apuntó el presidente de la asociación provincial.

ALARGAR LA TEMPORADA// Por su parte, Feturcas destacó el ejemplo de Peñíscola. Una ciudad que “ha logrado ampliar la temporada alta hasta el 20 de septiembre”, gracias a sus fiestas patronales en honor a la Virgen de l’Ermitana. “Es la única ciudad que seguro que mantiene un 80-95% en septiembre”. El resto oscilará sobre el 80% en las primeras semanas, para “caer en picado” luego.

El responsable de Feturcas explicó que si se confirma la buena marcha en septiembre y “funcionan” los puentes de octubre y de diciembre “podremos decir que el 2010 será mejor que el 2009, que ya fue bueno”. Por su parte, Escorihuela defendió que el sector “mantiene el tipo” y aseguró que, si “aguanta” la crisis, “no saldremos mal parados”.

El turismo nacional ‘salva’ en julio la campaña turística en Castellón

El sector hostelero provincial salva la campaña en julio gracias al turismo nacional. Según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística, la provincia de Castellón recibió en julio a 107.687 visitantes nacionales, un 0,22% más que en el mismo periodo del año pasado.

Por esta razón, la ocupación en la provincia de Castellón se mantuvo prácticamente en los mismos niveles que el año pasado, con un 66,23% en julio del 2010 (hace un año fue del 66,83%).

Sin embargo, los efectos de la crisis se han dejado notar en un descenso en la afluencia de turistas extranjeros. En concreto, fueron de 22.945 en julio del 2009 frente a 20.964 en el mismo periodo del 2010, es decir, casi 2.000 menos que el año pasado.

Con todo ello, 128.650 personas se alojaron en julio en la provincia de Castellón, un 1,3% menos que el año pasado, y propiciaron más de 550.000 pernoctaciones con una estancia de 4,28 días (dos décimas menos que en el 2009).

Pese a la recesión, la oferta turística se ha ampliado, de forma que el número de establecimientos turísticos es de 235 con 24.552 plazas (el año pasado había 232 locales y la cantidad global de camas ascendía a 24.232). Cuatro comunidades destacan en la procedencia de nuestros visitantes nacionales: Madrid y la Comunitat aportan el 23,75% y el 23,34%. A distancia se sitúa Cataluña (un 12,83%) y Aragón (8,56%).

En el conjunto de la Comunitat 791.207 viajeros realizaron cerca de 3 millones de pernoctaciones, lo que supone incrementos de un 3,44% y un 2,61%, respectivamente. Los precios bajaron un 2%. Asimismo, la ocupación ha aumentado en más de dos puntos respecto a julio del 2009 (67%).

La consellera de Turismo, Belén Juste, destacó el hecho de que Castellón haya mantenido cifras similares al 2009. La consellera destaca la “solidez de la Comunitat como destino turístico vacacional”, ya que, pese al retroceso del turismo extranjero en Castellón, en el resto de la Comunitat, la demanda internacional crece un 4,24%. Sobre todo, destaca la recuperación del mercado inglés, que sube un 10,4%; el italiano (20% más) y el sueco (22%).

Agencias y hoteles tientan en pleno agosto con rebajas de hasta el 50%

Lograr la plena ocupación hotelera es, nuevamente este verano, todo un reto para el sector turístico. Y con este objetivo los empresarios, en un último intento por completar la ocupación en temporada alta, optan ahora por ofrecer descuentos de hasta el 50%, muy atractivos para el alto porcentaje de castellonenses que viajan a última hora --o para aquellos turistas que vienen a nuestra provincia--, aprovechando las ofertas.

Una tendencia que se lleva notando desde que empezó la crisis. y que este año está consiguiendo mantener a flote el sector.

Así lo indican desde diferentes agencias de viajes de la provincia, que afirman que “el presente ejercicio está siendo mejor --sin duda-- que el 2009, ya que hay más afluencia de viajeros, pero prácticamente ninguno reserva con meses de antelación, como se hacía antes, sino que esperan a que salgan los descuentos”.

Una afirmación con la que coincide el presidente de Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), Carlos Escorihuela, quien explica que “es tal la tendencia a reservar a última hora que se hacen de un día para otro, lo que produce mucho estrés, ya que es imprevisible”.

Asimismo, matiza que “hay zonas de Castellón, especialmente en la costa, en las que ha habido más ofertas que en el 2009 y que pueden rozar el 50%, pero la tendencia es de rebajas de un 20%”.

Por su parte, el presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), Joan Molas, indica que “en 2009 fue un año mucho más duro que este, por lo que en la actualidad se han podido mantener las tarifas, a pesar de la existencia de las rebajas de última hora”.

POSITIVISMO // Desde el portal de viajes Atrápalo aseguran que “si bien es cierto que el sector hotelero lleva 19 meses bajando precios mientras el de viajes ya lleva casi un año ajustando tarifas, el año pasado fue mucho peor y las ofertas tuvieron que ser mucho más agresivas”. “Aun así”, indican, “se mantienen las tarifas por debajo del precio habitual” y señalan que “los turoperadores de viajes han arriesgado lanzando más plazas a la venta que se han ido cubriendo, lo que significa que hay más demanda”. Eso sí, tal y como indican, “hay más afluencia turística, alentada por las ofertas y descuentos, pero ahora gastan menos dinero”.

Una apreciación con la que también coinciden desde Exceltur, asociación que engloba a aerolíneas, hoteles y otras empresas turísticas, que estima que la rentabilidad del turismo no mejora debido al generalizado hábito low cost de los castellonenses.

Por otro lado, desde Atrápalo indican que en la costa castellonense el precio se mantiene similar al de otros años, puesto que no es una provincia dependiente del turismo extranjero, que ha perjudicado a otras zonas. Esto demuestra su teoría de que “el turista nacional tira del carro”.

Y aseguran que “todavía queda esta segunda quincena de agosto, en la que también se hace caja, debido a las grandes ofertas”.

Por su parte, Escorihuela manifiesta que “a pesar de que todavía nos quedan habitaciones vacías, la previsión es que, tanto en agosto como en septiembre se logre una ocupación similar a la del 2009, con más de un 90%”.

DESCUENTOS // Desde la oficina en Castellón de la agencia Viajes Halcón aseguran que “encontrarse con descuentos del 50% es un aliciente más para viajar, aunque a veces esperar a última hora supone quedarse sin plazas”. Y explican que “esta semana hemos vendido un viaje a Jamaica con hotel de cinco estrellas gran lujo por 800 euros, casi regalado”. Las escapadas de fin de semana a cualquier parte de la costa mediterránea también tienen éxito.

Por su parte, desde otras agencias castellonenses explican que “las ofertas del 50% o los 2×1 están a la orden del día para llenar plazas hasta septiembre”. Por ejemplo, “irse a Lanzarote o Tenerife cuesta ahora 350 euros toda una semana”, y destacan otros destinos como “Túnez, El Caribe --nueve días por 750 euros, todo incluido--, las islas españolas, o los cruceros”. Eso sí, confirman que los circuitos por Europa pierden afluencia frente al turismo dentro de España y Castellón.

Las reservas de última hora salvan la situación

Como ya viene siendo habitual en los últimos tiempos, las reservas de última hora se han erigido como la tabla de salvación del sector durante el pasado mes de julio. Así lo confirma a este diario el presidente de la patronal turística Ashotur, Carlos Escorihuela, quien reconoce que esta tendencia se acentúa y se están dando incluso “reservas de un día para otro”.

El responsable del sector en la provincia afirma además que esto hace que el trabajo sea “muy duro”. No en vano, aunque este tipo de viajes está funcionando muy bien en la provincia, crea cierta incerteza en los responsables hoteleros, que no ven asegurados sus ingresos hasta prácticamente el momento de recibir a los clientes. Esto provoca, como reconoce también el secretario de Ashotur, Carlos Gomis, que se tarde más que antes en contratar a “personal y proveedores, porque no sabes qué previsiones puede haber en los hoteles”.

De esta manera, tal y como reconoce el propio Escorihuela, a pesar del buen inicio que ha experimentado el mes de agosto, hay cierta “incógnita” sobre lo que puede deparar la segunda y la tercera semana del mes turístico por excelencia. El presidente de la patronal no puede esconder así que un “tropezón”, en forma de inclemencia meteorológica o de cualquier otro tipo “haría mucho daño”, ya que es en esta época cuando los precios de los alojamientos son altos y las ausencias pueden provocar un perjuicio mayor.

De ahí el “sufrimiento” al que le ha tocado acostumbrarse al sector en los últimos tiempos. La crisis ha impuesto nuevas reglas en el negocio vacacional y a ellas se tenido que amoldar el empresariado provincial.

El turismo cierra un julio mejor que el del 2009 y con buenas perspectivas

El sector turístico ha vuelto a la senda del crecimiento. Después de un 2009 en que registró un descenso en sus niveles de ocupación respecto al 2008, el pasado mes de julio (como ya se había venido notando en Semana Santa) se produjo un aumento en la cifra de visitantes, según las estimaciones de la Asociación provincial de empresarios de hostelería y turismo de Castellón (Ashotur). Las cifras que maneja la patronal provincial señalan que la ocupación hotelera ha superado el 80%, una cifra “un poco mejor que el año pasado”, destaca su presidente, Carlos Escorihuela.

El 80% de ocupación al que hace referencia la asociación difiere ligeramente de la cifra del 72,33% que ayer hizo pública la Conselleria de Turismo para el mes de julio. Esto se debe a que el organismo autonómico contabiliza todos los hoteles, y Ashotur solo los que están integrados en la asociación provincial. A pesar de ello, el secretario de esta organización, Carlos Gomis, califica el mes que se acaba de cerrar de “bueno”, sin llegar al nivel de excelente de hace dos años.

buenas previsiones // Pero la mejor noticia es que el mes de agosto ha comenzado con buenas perspectivas. Según Escorihuela, durante el mes vacacional por excelencia se deben de alcanzar en la provincia tasas “del 90%” de ocupación. Y es que, como él mismo reconoce, “la primera semana será muy buena”. Más aún en lugares puntuales, como Peñíscola, donde se están registrando niveles más que aceptables.

Y eso a pesar de que este año se están imponiendo estancias más cortas que en temporadas anteriores. De las “cinco o seis noches” que los turistas solían pernoctar en la provincia se ha pasado a cada vez más casos habituales de solo cuatro noches, según afirma el presidente de la patronal turística castellonense. Este, junto con las reservas a última hora, son algunos de los problemas con los que debe lidiar el sector.

Un sector que se nutre casi exclusivamente del turismo nacional. Como ya viene sucediendo habitualmente, el principal foco emisor de viajeros ha sido la Comunidad de Madrid, con alrededor del 25% del total, seguido por la Comunitat Valenciana y Cataluña, con cifras entre el 22 y el 23%, según detalla el secretario de Ashotur. Gomis y su presidente, Escorihuela, reconocen la dependencia de estos mercados.

En este sentido, el presidente de la patronal vacacional confía que en un futuro próximo el turismo internacional “pueda ser importante”. En este sentido ansía la puesta en marcha del aeropuerto Castellón Costa Azahar, que permitiría alcanzar una cifra impensable hasta ahora “del 30%” de turistas extranjeros.

Los empresarios del sector exigen que se haga cumplir la normativa

Los representantes empresariales del sector turístico están convencidos de que los dos nuevos decretos aprobados el pasado verano son positivos, pero el sector continúa padeciendo los efectos de la clandestinidad y el intrusismo.

Por este motivo, el gerente de Ashotur, Carlos Gomis, señala que “no hemos detectado que la Conselleria de Turismo haya hecho actuaciones, especialmente porque siguen con el mismo servicio de inspección de toda la vida, con solo cuatro inspectores”. “Comprendo que es una labor muy complicada el llevar un estricto control sobre el tema”, indica, “pero en época de crisis hay más ilegalidades que nunca y, por lo tanto, se lo deben tomar más en serio, porque el empresario padece la situación y llega a hacer auténticas filigranas para mantener su negocio a flote”.

Por su parte, el presidente de Feiturcas, Eduardo Ferreres, asegura que “la administración debería potenciar sus actuaciones” y señala que “deberían iniciar una campaña de concienciación a través de los ayuntamientos, porque es un tema más grave de lo que se piensa”. Por ello, ambos exigen que Turismo haga cumplir la ley a rajatabla, además de intensificar los mecanismos de inspección, vigilancia y control. “Es un agravio comparativo en detrimento de los negocios legales”, señala Gomis, quien apunta que no sirve de nada que los inspectores pasen por las viviendas turísticas inscritas en el registro oficial, ya que deberían controlar justamente las ilegales.

Por su parte, el gerente de Altubel, responsable del sector en la Agrupación de Empresarios Turísticos de Peñíscola (Agretur), Juan Antonio Beltrán, ya reivindicaba hace tiempo la necesidad de realizar una gran campaña de sensibilización dirigida a propietarios y clientes, informándoles de los derechos y obligaciones que adquieren al alquilar una vivienda turística, especialmente desde la aprobación de la nueva ley.

“Una Comunitat que se jacta de ser turística no puede seguir así, dentro de la ilegalidad”, añade Gomis. “Si hay falta de medios para controlar, no es un problema nuestro”, reitera el representante.

Las localidades del interior no se libran de la problemática y aumentan los usuarios

El gerente de Ashotur, Carlos Gomis, afirma que no solo los apartamentos en la costa u otras construcciones de veraneo similares están inmersos en esta problemática, sino que también las localidades de interior están notando un incremento de alquileres irregulares, aprovechando las casas de particulares que no hacen uso de ellas y las alquilan en verano a familias con poco presupuesto.

Municipios como Montanejos, Benassal y otras localidades menos turísticas pero con encanto son las principales escogidas por los visitantes de toda España, especialmente valencianos y catalanes.

Fuentes oficiosas aseguran que esta práctica es muy habitual, “de toda la vida”, entre familias que se conocen y que aprovechan para cambiar de aires en verano por un módico precio alquilando estas casas. No obstante, muchas de estas viviendas “no reúnen los requisitos mínimos de las construcciones actuales y suelen ser casas muy viejas”, expresan.

El número de alquileres sumergidos de viviendas se triplica en Castellón

El número de alquileres de viviendas al margen de la ley en Castellón se ha triplicado en solo un año. Así lo calculan los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) a partir de las estadísticas del Ministerio de la Vivienda y los declarantes del IRPF. El número de residencias arrendadas según el Ministerio de Vivienda es de 25.456 y solo 9.862 están declaradas, con lo que 15.594 se consideran ilegales. El triple que en el ejercicio anterior, cuando esta cifra ascendía a 5.521.

Esta noticia no ha sentado nada bien al sector turístico, que lleva años denunciando que cuando llega el verano miles de castellonenses hacen su particular agosto alquilando segundas residencias y apartamentos en la costa de forma ilegal y sin ofrecer ninguna garantía a los turistas. Una práctica al alza desde que se inició la crisis y que afecta a prácticamente todo el país.

Así lo pone de manifiesto el gerente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Otros (Ashotur), Carlos Gomis, quien señala que “se trata de un mercado negro incontrolable que hace competencia desleal a los establecimientos turísticos legales y que perjudica a los clientes, porque ante cualquier problema no tienen dónde recurrir”.

Además, explica que “ahora sí podemos decir que es un negocio ilegal con todas las letras”, ya que hace tan solo un año la situación estaba al margen de leyes explícitas y se calificaba como alegal.

DESINFORMACIÓN // Por su parte, el presidente de la Federación de Empresas Innovadoras Turísticas de la provincia de Castellón (Feiturcas), Eduardo Ferreres, asegura que esta práctica se debe a la desinformación de los usuarios y los propietarios, ya que “piensan que legalizar su situación les puede costar mucho dinero, unido a que hay un público muy fidelizado, como la típica familia que, por costumbre, cada año alquila el apartamento y que se niega a variar su tradición veraniega”.

Ferreres afirma que “hay que tener en cuenta las características del apartamento que se alquila, porque en muchos casos no reúne las condiciones básicas”.

Y es que la crisis está provocando que cada vez más residentes con apartamentos en desuso opten por alquilarlos a turistas, además de que están rebajando precios y están creando un mercado muy competente entre ellos mismos. Si el año pasado cobraban 1.000 euros por una semana, ahora se rebajan a 800 o incluso 700 euros para atraer clientela.

“Su modus operandi es muy simple, basta con tener acceso a internet y ver sus miles de anuncios”, aseguran desde Feiturcas.

Gomis indica que “la crisis está provocando que haya más ilegalidad, por la necesidad, incluso, se dan casos de connivencia con los porteros de las fincas de apartamentos, para avisarles de que hagan la vista gorda en el control de personas que entran y salen a diario del edificio”. Por este motivo, estima que “si el año pasado calculábamos que el 80% de alquileres son ilegales, hoy en día podríamos hablar de un 85%”.

Además, denuncia que “mientras esto no se erradique, las estadísticas oficiales de ocupación que suelen publicarse periódicamente, son falsas, ya que el mercado no se controla al 100%”.

Tanto Ferreres como Gomis recomiendan a los turistas que “tengan cuidado” y acudan a establecimientos oficiales o realicen el arrendamiento de forma legal para que ante una reclamación se asuman las responsabilidades.

Para ambos entes turísticos, esta es una problemática que afecta no solo a las empresas y al empleo, sino también a la imagen de la provincia, ya que “si queremos ser un destino turístico tenemos que empezar desde abajo” y exigen que se cumpla la normativa creada expresamente para este menester, ya que pone unas bases para la regulación”.

Las familias apuestan por el ‘todo incluido’ en turismo rural

Los negocios turísticos del interior se han apuntado al todo incluido, que también ofrecen hoteles del litoral, y parece que funciona. La presidenta de la Asociación de Turismo Rural (ATR), dependiente de la patronal Ashotur, Teresa Vayá, explicó que han configurado paquetes “que están teniendo mucho éxito, como los de aventura o los románticos”. Y añadió que, frente a estos lotes, muchos de fin de semana, ahora en verano, lo que prima es el todo incluido, sobre todo para familias, que además eligen mayoritariamente pasar unos cuatro o cinco días de “vacaciones tranquilas”.

Para contar con estos lotes, Vayá explicó que los empresarios de la zona han optado por la cooperación a la hora de dar ya hecho el alojamiento, restaurante y actividades. “Se busca algo más, el precio por persona del completo va de 90 a 140 euros; con coste especial para los niños”, dijo.

El gerente de Altretur, Pep Gómez, señaló que en la oferta para el interior figuran paquetes completos, que incluyen “comida, actividades y todo incluido”. Así, apuntó que “en general se mira mucho el bolsillo y se controla el gasto; el todo incluido se aprecia porque así se puede controlar el presupuesto, si no, se dispara, sobre todo con el turismo familiar, en el caso de un pareja con uno o dos niños”. Gómez apuntó, sobre las reservas que, un año más, ha primado la última hora, “la de julio se hacen en junio; y las de agosto, en el mes de julio”.

Apuntó que “siempre hay casas rurales que se ofrecen al cliente llave en mano, pero cada vez se prefiere más el establecimiento con todo incluido”.

En cuanto a la contratación, indicó que “en la duración se ha dado una sorpresa y es que la estancia se ha alargado; si antes eran dos o tres días, ahora se ha pasado a contrata de cinco a siete u ocho días, la semana”.

Los precios varían según negocios pero en general el sector lleva con la tarifa congelada dos años. A grandes rasgos, en el mercado se encuentran ofertas como una estancia de una semana de una familia con dos niños por 1.200 euros, aunque varía si es temporada alta, en agosto. El turismo activo, con senderismo, descenso de ríos, escalada o visitas a los bosques son otras opciones al alza, con lo cual, va creciendo la oferta complementaria.

Los cámpings aguantan el tipo por el tirón de los turistas nacionales

Los cámpings resisten. Los clientes nacionales tiran de las reservas y la mayoría de los establecimientos de la provincia prevé cerrar el mes de julio con buenos índices de ocupación. Los datos que maneja el sector hablan de un 60% de plazas reservadas para este mes de julio y entre un 80 y un 90% en agosto. “Tal y como están las cosas, lo cierto es que no nos podemos quejar, aunque lo que sí se ha notado es que los clientes reducen sus días de vacaciones. Si antes estaban quince días, ahora están 10 o a lo sumo 12”, cuenta Fernando Bonet, presidente de la asociación provincial de cámpings, una entidad integrada en la patronal Ashotur.

La provincia de Castellón cuenta en estos momentos con una treintena de cámpings, la mayoría localizados en la costa. Y la mayoría de estos establecimientos se van a nutrir este verano de clientes procedentes del territorio nacional. “En estos momentos el 90% de nuestros clientes son españoles, fundamentalmente familias y grupos de amigos de la Comunitat, Madrid y Aragón”, asegura una de las responsables de Tauro, en Benicàssim.

TURISMO FAMILIAR // De Madrid, pero también de Bilbao y de Pamplona, proceden el grueso de campistas que estos días de julio se alojan en Bonterra Park, uno de los pocos establecimientos de primera categoría que existen en Castellón. “Se trata de un tipo de turismo muy familiar y la mayoría son parejas con hijos menores. Muchos ya son clientes fijos”, cuentan desde la gerencia.

Para que la actual coyuntura económica les afecte lo menos posible, el sector lleva dos años con los precios congelados. “Las tarifas llevan varios años siendo las mismas y, en proporción, la estancia en un cámping es más económica ahora que hace unos años”, matiza el responsable de Azahar, también en Benicàssim.

Los clientes se mantienen, las tarifas se han congelado y la situación económica está empujando a muchas familias a pensar en clave camping a la hora de planificar sus vacaciones. ¿Podría ser este el verano de los cámpings? El sector está dividido. “Sí. Hemos notado más reservas que hace dos años, sobre todo de gente joven. Llamar llaman mucho”, dicen en un establecimiento de Peñíscola. Desde Ashotur, en cambio, niegan la mayor. “No habrá trasvase de clientes desde los hoteles a los cámpings, ya que los primeros están lanzando una batería de ofertas”, añade Fernando Bonet.