Castellón permitirá terrazas con barandillas en las vías del TRAM para evitar accidentes

La ordenanza sobre ocupación de la vía pública permitirá a los negocios hosteleros de Castellón colocar mesas y sillas en las zonas de tránsito del TRAM siempre que no haya riesgo para los peatones y la seguridad vial. Para ello, se deberán instalar elementos de protección como barandillas desmontables o maceteros. Este es uno de los cambios de la actual normativa municipal que verá la luz en el pleno de mañana.

El equipo de gobierno ha aceptado las alegaciones que presentaron, justo en ese sentido, un particular, la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur) y el Colegio Oficial de Ingenieros Superiores Industriales.

Esos tres alegantes y la comunidad de propietarios de un edificio de la plaza Tetuán registraron los 13 escritos resueltos ahora por el ejecutivo municipal.

Otro aspecto que se incorporará a la ordenanza definitiva es la obligatoriedad de que inspectores municipales fijen los puntos de anclaje al suelo de las sombrillas para garantizar la seguridad de los usuarios de las terrazas. Ashotur pedía eliminar la fijación de esas argollas. El consistorio tampoco ha aceptado la pretensión de los empresarios hosteleros de que se permitiera instalar mesas y sillas en los negocios ubicados en distintos polígonos industriales, así como la alegación que buscaba eliminar la prohibición de guardar estos elementos auxiliares dentro de los locales hosteleros en horas nocturnas.

La normativa que aprobará mañana el pleno abrirá la puerta a la futura consolidación del Mercado Central como área gastronómica, ya que permitirá la instalación de mesas y sillas en el pasaje cubierto hasta el cruce con la calle Arcipreste Balaguer. El equipo de gobierno mantiene viva su pretensión de ampliar esa zona urbana entre la plaza Mayor y la plaza Santa Clara con nuevos negocios similares a las tascas.

Otro nuevo aspecto de la ordenanza es la posibilidad de apilar en la calle mesas y sillas, fuera del horario autorizado, siempre que la vía pública tenga una anchura superior a 7 metros y no entorpezca el paso de vehículos o peatones. En cambio, la normativa elimina las restricciones que figuraban para ocupar espacios libres privados de uso público.

En el apartado sancionador, la ordenanza endurece las multas en casos de subarriendo de las licencias a terceros.

Ashotur avala la nueva normativa sobre terrazas

La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur) respaldó ayer la nueva ordenanza de ocupación de la vía pública mediante mesas, sillas y otros elementos auxiliares que ha aprobado el Ayuntamiento de la capital.

Su presidente, Carlos Escorihuela, señaló que la nueva normativa es positiva porque dará respuesta a la problemática generada por la ley antitabaco, que impide a los clientes fumar en el interior de los establecimientos hosteleros. “La ordenanza organizará la estética de las terrazas distrito a distrito para buscar cierto caché y me parece positivo; la climatología nos permite hacer un uso de este tipo de instalaciones durante todo el año y eso debe estar regulado”, afirmó.

Según la ordenanza, los nuevos negocios que se abran y soliciten permiso para instalar mesas y sillas en la calle deberán ser de color marrón tierra si están en el distrito Norte; en el Sur, de tono gris luminoso; en el Este, verde botella; en el Centro, burdeos; y en el Oeste y en el Grao, en tonos beige. Del mismo modo, el espacio reservado para el mobiliario se definirá en función de la anchura de la acera. “Creo que el consistorio habrá medido bien las dimensiones de la vía pública porque los negocios deben ser respetuosos con la gente que va por la calle, me parece bien regular estas cosas siempre que sea viable”, añadió Escorihuela.

El presidente de Ashotur matizó que su respaldo a la estética homogénea en la colocación de sillas, mesas y sombrillas en la calle está ligado a que el precio del modelo elegido por el consistorio “no sea prohibitivo”. En principio, la nueva ordenanza no obliga a los negocios a instalar un determinado modelo de mobiliario, sino solo el tono del color.

Mediterráneo salió ayer a la calle para pulsar la opinión de los negocios con mesas y sillas en la vía pública y, en principio, la medida fue acogida con tono positivo, aunque los empresarios esperan que la regulación no obligue a realizar un desembolso extra para cambiar el mobiliario.